¿Y yo qué hago ahora?


«La mayoría de la gente planifica sus vacaciones con mucho más cuidado que sus vidas. Quizá se deba a que escapar es más fácil que cambiar.»

Jim Rohn

Caminando con…

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Caminando con… Lidia Enrich

Lidia es una de esas personas que cuando se cruzan en tu vida, piensas que quieres que se quede para siempre.

Cuando pienso en ella y en lo que hemos compartido, me doy cuenta de lo que ese tiempo representa para mí, para nosotras…

Tiempo para el aprendizaje, para hacer las cosas de otra manera pero con resultados muy positivos. Tiempo para aportar, para disfrutar trabajando. Nuestro tiempo.

Todo eso que nos hace seguir adelante y confiar, porque pertenecemos a una red de personas muy poderosa, una red de personas tejida con mimo. Una red que comparte ideas, que persigue los mismos objetivos y que, en definitiva, trabaja para hacer de este mundo un mundo mejor.

Sí, Lidia y yo tenemos en común un proyecto que hemos compartido, y que nos ha marcado, y una red maravillosa de personas que no ha traído con él.

Si tuviera que definirla con una palabra, esa palabra sería acogedora. Porque así es como hace su trabajo… Acoge y acompaña a personas en su búsqueda de empleo. Así la conocí y así continúa… Y ahora quiero que la conozcáis también vosotros.

Según ella misma comenta, se ha reinventado en varias ocasiones y se siente una millennial.

Por todo esto y mucho más, hoy caminamos con…

Lidia Enrich González

En el colegio nunca nos enseñaron a buscar trabajo, tampoco en el Instituto; ni siquiera en la Universidad…

Puede que hayas sido afortunado y empezaras a trabajar nada más terminar tus estudios; por lo tanto nunca tuviste necesidad de elaborar un Curriculum Vitae ni tienes la más remota idea de lo que se cuece en una entrevista de selección de personal.

Parece raro, pero es posible.

Y cuando un día recibes una carta de tu empresa en la que te comunican tu despido a dos semanas vista te preguntas: ¿y yo qué hago ahora?

¿Y yo qué hago ahora?

Puede que seas un «ama de casa» que dedicó 15 ó 20 años de su vida a atender a su familia. Nunca buscaste trabajo fuera de tu casa (ya tenías bastante con el que había dentro) y de repente, por alguna desgraciada circunstancia, necesitas ganar dinero como sea.

Entonces te preguntas: ¿Y yo qué hago ahora?

Puede que seas una joven promesa en lo tuyo; que decidieras cursar unos estudios superiores de los de echar horas y horas, que hayas finalizado tu carrera exitosamente y a la mañana siguiente a la fiesta de graduación abras los ojos en tu cama, en casa de tus padres…

Y te preguntes: ¿y yo qué hago ahora?

Puede que seas un profesional reconocido y un buen día tu médico de cabecera te comunique que tu salud no te permite continuar con la actividad que venías desarrollando y te sugiere que cambies de profesión. Casi nada…

Entonces te hundes, primero, y te preguntas, después ¿y yo qué hago ahora?

Estos casos solo son unos pocos ejemplos.

Orientadores

La buena noticia es que buscar trabajo es un aprendizaje. Y no solo eso; es que además hay unos profesionales denominados «orientadores laborales» que precisamente se dedican a acompañarte en ese proceso.

Si no sabes muy bien qué hacer para enfrentar tu situación, puedes empezar por solicitar el servicio de orientación laboral en tu Oficina de Empleo, o preguntar en tu Ayuntamiento si tienen un servicio de ese tipo.

Cuenta tu caso a ese profesional y déjate guiar; seguramente tendrás que trabajar duro:

  • A nivel de actitudes,
  • de autoconocimiento,
  • de fijación de objetivos…

No te tires a la piscina sin haber reflexionado antes. Piensa que el inicio de la búsqueda de empleo es un momento fantástico para plantear objetivos bien definidos y estrategias coherentes.

No te tires a la piscina sin haber reflexionado antes…

No se trata de redactar un curriculum de cualquier manera y enviarlo a «todo lo que se mueve». Pregunta a tu orientador, confía en él (o ella, pues somos muchas más las mujeres que nos dedicamos a esto) y aprende poco a poco a buscar trabajo.

No te desesperes; posiblemente será un proceso largo y complicado, con altibajos emocionales. Pero no vas a estar solo (o sola): tu orientador podrá sugerir, proponer y acompañarte por el camino hacia el empleo.

Gracias Lidia por compartir con nosotros tu experiencia y poner en valor el trabajo de los orientadores.

Podéis seguir a Lidia aquí…

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Acerca de Olga Ferrera

Facilitadora del cambio de Actitud. Coach en Orientación Profesional. Prospectora de empleo. Gestión del Cambio y Marca Personal para el Empleo.

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