Cuando te pules el Calendario Editorial y otras lindezas…


Si me preguntas qué voy a hacer hoy te diré que me haré la tonta
para que no te des cuenta de que lo estoy.
Irene X

 

Cuando te pules el calendario editorial y con él toda la programación de los dos últimos meses. Cuando has saltado tantas fechas que cada vez te resulta más difícil volver.

Me fui de vacaciones y no encontraba el momento perfecto para volver. La desconexión me dejó en el limbo del 2.0

 

Yo que siempre he dicho que el momento perfecto es ahora, es YA! Qué ironías tiene la vida… La frase mágica no surtía ningún efecto conmigo 😱

Había caído en un aburrimiento letal. Un aburrimiento en el que para encontrar un artículo interesante y que me aportara nuevos conocimientos y me hiciera pensar y contrastar ideas, tenía que leer varios hasta encontrar el diferente. Ese que de verdad te aporta ideas nuevas.

Es más, lo que pasaba es que probablemente yo me había quedado también sin ideas… me parecía que ya estaba todo escrito, que estábamos todos escribiendo sobre los mismos temas y que había muy poca gente interesada en leer más de lo mismo.

Que si el cambio de actitud, que si la marca personal, el networking, la propuesta de valor, blablabla… 

Mi feedly aburría, mis redes sociales más de lo mismo mientras se llenaban de telarañas, pero en cambio y como dice la canción yo tenía una gran vida social 😉

 

La fricción, es la fuerza que ralentiza las cosas

Busco una explicación y la encuentro en este principio, en el de la fuerza de fricción o fuerza de rozamiento (oposición al movimiento de los cuerpos).

La fricción es la fuerza que ralentiza las cosas. Es la fuerza que se encarga de reducir la rapidez de un objeto en movimiento, incluso frenarlo hasta un valor cero.

Y en ese punto me encontraba cuando pensaba: “…últimamente no tengo mucho tiempo, tengo que administrar el que dedico a mi trabajo, a familia, amigos y al ocio en mi tiempo libre, así que me daba una pereza tremenda tener que coordinar todo esto con el tiempo dedicado a las redes sociales. Qué flojera me daba el tener que pensar en contenido que encima quizás no vaya a aportar nada nuevo, cuando seguro que David Barreda ya habló de ello, o Guillem Recolons o Elena Arnáiz

Así que mejor voy a terminar de ver la serie que sólo me quedan dos capítulos…”

 

Resumiendo:

  • Acciones positivas frustradas por pequeños obstáculos.
  • Desconexión.
  • Malos hábitos que se extienden en el tiempo.
  • Aburrimiento.
  • Hartazgo.

Ainsss, tengo que ver cómo reducir esa fricción para que las acciones positivas vuelvan a arrancar y se parezcan más a un deslizamiento que a un camino cuesta arriba.

Pero esto se hace difícil cuando Facebook controla lo que vemos y los algoritmos de Google controlan lo que leemos.

 

¿Qué está pasando?

  • Contenido de calidad.
  • Hastío en las redes.
  • Infoxicación. Mayor oferta que demanda.
  • Atrapados en la rutina.
  • Búsqueda del máximo rendimiento.
  • Sensación de pérdida de tiempo en las redes sociales. Obtención de placeres inmediatos con el mínimo esfuerzo pero triviales y superficiales a la vez.
  • Falta de tiempo.

 

Autoengaño

Esa maravillosa estrategia que te permite dar esquinazo a tu realidad y evitar asumir las consecuencias de tus actos justificándote con excusas que sólo tú te crees.

A este punto es cuando me paro a analizar la situación y decido ser más selectiva y centrarme en el 1.0 dedicando mi tiempo a esas personas que me rodean y a las actividades que me hacen más feliz, por lo que me parece una excusa perfecta para dejar de lado el blog y las redes sociales.

Al fin y al cabo, no hay nada como cuidar las relaciones personales e interactuar con otros en real y no de forma virtual. 😉

 

Diversas publicaciones están mostrando esos cambios y según un estudio reciente de Buzzsumo, los contenidos que se comparten se han reducido a la mitad en los últimos dos años.

  • Saturación de contenidos. Somos más los que escribimos sobre el mismo contenido que los que lo demandan.
  • El algoritmo de Facebook también contribuye a ello no dejando ver todo el contenido que se comparte y no pudiendo viralizarlo, por lo que es más difícil llegar a ese público objetivo.
  • La mayoría de los contenidos obtienen cero enlaces desde otras páginas.

 

Con este panorama, ¿merece la pena invertir tanto tiempo en las redes sociales y en un blog, si lo tienes?

Pero, por otro lado parece que hay contenidos de referencia que gracias a la marca personal y a la reputación de su autor funcionan muy bien.

Así que me digo, déjate de tonterías y sigue trabajando para conseguir esa reputación mediante la creación de contenido de calidad. Y porque es más probable lograr ese objetivo trabajando desde el blog que sentada en el sofá…

La red es mucho trabajo y da la sensación de que el círculo es muy pequeño y cerrado y que una vez dentro no hay perspectiva. Que las transacciones o intercambios que se dan no llegan a ser muy efectivos incluso sin perder de vista la famosa regla de dar y recibir.

Por tanto, yo decido qué tiempo paso conectada y he de conseguir que el poco que pase sea de mejor calidad.

Así que ajustaré mi oferta y trataré de que esta sea mucho mejor.

 

 

Se apaga el carrusel
Deséame suerte…

Soy lo que ves, solo el principio.
Guardo en la manga el as que encontré
Días de miel, tardes que alumbran
Tengo las riendas de un nuevo corcel…


Acerca de Olga Ferrera

Facilitadora del cambio de Actitud. Coach en Orientación Profesional. Prospectora de empleo. Gestión del Cambio y Marca Personal para el Empleo.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.